viernes, 14 de enero de 2011

Antonio Rubio: “El trabajo y la constancia siempre dan un resultado”

Antonio Rubio, reconocido periodista de investigación español.

La ciencia de informar pasa por una de sus peores épocas, atrás quedó el tiempo de bonanza y nos adentramos en una crisis del periodismo. Además de una economía poco prospera que afecta a las empresas de la información, la calidad periodística parece hundirse por distintas razones: en Internet, el periódico impreso se ve afectado por la apertura de este nuevo mercado y el ciberperiodismo no se adapta a las exigencias.




En televisión el periodismo se convierte poco a poco en un circo. En las facultades la enseñanza no se encamina a un mercado competitivo y moderno, sino a un montón de ideales, que en eso quedan. Y en la propia sociedad, que no valora suficiente la profesión periodística.

El periodismo de investigación aún sigue respetado –haciendo caso omiso de los talk-show- y conserva ese aire de respeto que consiguen los periodistas con el trabajo bien hecho. Aunque viendo como esta el periodismo de actualidad, cabe imaginar que el periodismo de investigación también sufra de dichos problemas. Atraviesa su propia crisis interna: ¿se trata de un subgénero del periodismo? Es difícil llegar a una conclusión mutua entre los profesionales.

EL PERIODISTA DE INVESTIGACIÓN ES DIFERENTE

Buenas dotes de observación, retentiva, memoria visual, capacidad de previsión y planificación, dotes de improvisación, conocimientos generales amplios, discreción, capacidad de asumir riesgos... Son las dotes que debe tener un periodista que desee dedicarse a la investigación, como dice Pepe Rodríguez en su libro Periodismo de investigación: técnicas y reportajes. Pero las posibilidades de trabajo de un periodista investigador están condicionadas por una variedad de elementos complementarios, entre los que resaltan los de índole laboral, la disponibilidad de medios económicos, técnicos y humanos, las características del medio para el que se trabaje, el tiempo disponible, el objetivo a investigar, la personalidad del periodista, su capacitación técnica, su intencionalidad y su ideología.

Día a día nos cruzamos con hechos interesantes para ser investigados y sacados a la luz, pero no todo el mundo es capaz de verlos. Hay que tener dotes, además de práctica, saber buscar y estar en el lugar adecuado y el momento adecuado.

Todo comienza con un rumor, y hasta su publicación. Así comienza y termina el desarrollo de una investigación periodística. Pero antes de empezar a investigar hay que analizar y estructurar las fuentes, hacer una base de datos e ir corroborando cada nueva fuente o información que surja según crezca la investigación.

Las fuentes ocupan un lugar muy importante. Algo les mueve a dar la información, el chivatazo. Hay que cerciorarse de si los datos que nos dan son totalmente veraces, contrastando. Un testimonio o noticia nunca debe ser manejado si antes no se ha examinado su legitimidad a través de un proceso conveniente que tenga en cuenta su procedencia por la credibilidad de la fuente, la posibilidad de ser razonablemente cierto y, en general, si no se ha encontrado otras fuentes independientes que le de verosimilitud.

El periodismo de investigación cuenta con grandes profesionales a su servicio: Fernando Rueda, Carlos Fonseca, Díaz Herrera, Martín de Pozuelo, Rafa Cid, Baltasar Magro, Carlos Esteve… Pero el autentico rey del periodismo español es Antonio Rubio.

EL REY DE LA INVESTIGACIÓN ESPAÑOLA

Nacido en Melilla en el año 1951. Resulta una paradoja que esta fuera una de las razones que le movió a estudiar periodismo, al reconocerla él mismo como una “ciudad complicada” y el motivo de tratar de primera mano los “jaleo políticos, sociales…” Tenía desde siempre muy claro lo que quería estudiar.

Viajó por Europa antes de hacer la selectividad, y posiblemente en aquellos años fueron los primeros donde se formó como periodista. Hombre canoso, de gafas redondeadas, inmerso en su trabajo y que confiesa que se encuentra muy a gusto dando clases.

EN EL AGUA Y EN EL PERIÓDICO


Se mudo a la Ciudad Condal, para estudiar y trabajar, ya que debía de costearse sus estudios. Realizo labores de entrenador de natación. El deporte es una parte importante de su vida. Pero la natación nunca fue el objetivo: ‘era una alternativa. El medio para alcanzar mi verdadera meta: el periodismo’. Algunos amigos no comprendían su renuncia a un buen sueldo como entrenador para dedicarse a un periódico deportivo. Sólo cabe recordar ante que profesional nos encontramos para darnos cuenta de que optó por el camino correcto. Hoy es un reconocido periodista, además subdirector de uno de los más importantes diarios españoles: El Mundo.

Antonio Rubio siempre se ha visto ‘marcado por la pauta sociopolítica’ de la época que vivía. Empezó su primera etapa periodística en 1973, con la muerte de Franco. Una época en la que ‘era difícil destapar lo que estaba encubierto. A través de Clavería, Gregorio Morán, Xavier Dinader… fui aclarando qué rama de periodismo quería: el de denuncia, el periodismo de investigación’.

Empezó su carrera profesional redactando crónicas de tercera división de fútbol, los domingos, en el diario Telespres, más tarde se fijó en el DonBalón. Su oportunidad llego con el secuestro del jugador Enrique Castro “Quini”, que Antonio Rubio cubrió y versó en un libro. También trabajo en Interviú, hasta que en 1986 se trasladó a Madrid, y aceptó dos años más tarde una oferta de Cambio 16. Finalmente, en 1993, se fue a El Mundo. Realizó durante esos años una serie sobre la Guerra Sucia para Telecinco, y creo la productora Background. Además rodó varios capítulos sobre los papeles del CESID, GAL, Los Fondos Reversados, PAESA… y ha escrito varios libros, entre los que destaca El Lobo (2003): Mikel Lejarza, alias Lobo, un joven vasco sin formación política se convierte en el topo de los servicios secretos españoles y es colocado en el comité ejecutivo de ETA, y gracias a él se desmantela en 1975 la cúpula de la banda terrorista deteniendo a los lideres Ezquerra y Wilson y más de 150 terroristas.  Y además cuenta con   El caso Interior (1995) y El origen del GAL (1997)  Ahora confiesa estar trabajando en dos, pero “forman parte del secreto profesional”.

Es un periodista con experiencia, es especialista en temas de narcotráfico, terrorismo, guerra sucia, servicios de Inteligencia, corrupción política y económica, y demás. Algunas de sus revelaciones periodísticas (GAL, Fondos Reservados, fuga de Luis Roldán, escuchas y papeles del Cesid, caso Zabalza, Jesús Gil y la corrupción en Marbella y las investigaciones sobre el 11-M) han servido para abrir procedimientos judiciales y casos políticos.

GRANDES REVELACIONES

Más detalladamente, recordamos que Antonio Rubio forzó a dimitir al jefe del Centro Nacional de Inteligencia, Alberto Saiz. Tras destapar en el diario El Mundo una serie de escándalos que denunciaron supuestos usos de fondos del CNI por parte de Saiz con fines privados.

Actualmente, Antonio Rubio ha publicado información sobre asuntos internos de las huelga de los controladores aéreos que hubo el pasado mes de diciembre de 2010. Esa información hacia referencia al protocolo de control, que se plasmó en dos "notas internas" redactadas o creadas el mismo fin de semana en que se declaró el estado de alarma, cuando los controladores quedaron movilizados, es decir: los días 4 y 5 de diciembre. En esas "notas internas" se reflejan los elementos técnicos a utilizar, la evaluación del objetivo y los domicilios de las personas a las que hay que controlar. El objetivo fundamental era poder determinar cuándo, cómo y con quién se reunían los controladores y quiénes llevaban la voz cantante.

¿Qué características debe tener un periodista de investigación?
La principal característica es ser un buen reportero y tener una buena agenda.

La información de agencia se imprime en periódicos diferentes casi de forma idéntica. ¿Dónde queda la labor del periodista y su imagen como informador más que de “altavoz”?
Hoy, fundamentalmente, se comunica y no se informa. Comunicar es igual a dar un pantallazo, un flash informativo, pero no se profundiza en el tema. Las empresas buscan mayor rentabilidad con menores gastos y ese es el resultado, un producto vacío.

La actual crisis económica ha afectado a los medios de información como empresa, pero además, ¿lo ha hecho también a la calidad de la información?
Es indudable. Cada día hay profesionales menos formados o con menos experiencia. También ocurre que cuando se están formando lo ponen en la calle porque tienen un contrato basura o algo parecido.

Son rumores todos los primeros datos hasta que se comprueben.
Se arranca desde una hipótesis de trabajo, pero hasta que no esté documentado, acreditado y verificado esos datos no son nada.

En entrevistas anteriores confiesa: “Mas o menos yo buscaba lo que hoy podríamos definir como un periodismo intencional que es aquel que intenta cambiar algo, que está mal, lógicamente.” ¿Cuándo trabaja en una investigación le mueve algo personal para intentar cambiar lo que está mal?
El periodismo que hago es un periodismo de denuncia. Y por lo tanto, siempre intenta cambiar algo que está mal o que alguien hace mal. La corrupción es uno de los principales males con los que nos encontramos en los últimos años.

¿Cómo se siente al destapar  un caso como el del CNI? 
Tengo que confesar que siento lo mismo que un deportista cuando consigue la meta por la que ha estado trabajando durante un tiempo. Tengo que recordar que yo vengo del mundo del deporte. Me pagué mis estudios como entrenador de natación del Club Natación Barcelona.

Empezó su carrera periodística en 1974 en el periódico de Barcelona de Tele/Exprés, y ha llegó en 2005 a su puesto actual como subdirector de El Mundo. ¿Ha tenido suerte o todo es fruto del esfuerzo?
Creo que es fruto del trabajo, ningún deportista-periodista juega con la suerte. El trabajo y la constancia siempre da un resultado y yo me considero un corredor de fondo. Mejor de 3.000 metros obstáculos o 1.500 libres (natación).

El artículo 20.d. de la Constitución Española reconoce el derecho al secreto profesional en el ejercicio de la libertad de comunicar libremente información veraz. Este derecho, según establece la norma constitucional, debería de haber sido desarrollado mediante ley orgánica. ¿Por qué tras 32 años y tras la aprobación de la Carta Magna, los sucesivos gobiernos no han redactado la ley que regula el secreto profesional de los periodistas?
He de confesar que no tengo todos los datos para dar una opinión, pero considero que tal como está es favorable para los periodistas. Así que mejor que no lo toquen.

Como abogados, médicos, odontólogos, etcétera; ¿considera que necesita el periodista una organización lo suficientemente fuerte que le proteja y mantenga en una línea de trabajo profesional? 
En España lo que hace falta son los colegios profesionales, de la misma manera que lo tienen los médicos, arquitectos y demás profesiones. Creo que la actual Asociación de la Prensa no cumple las necesidades de la profesión y es una herencia del franquismo.

¿Es Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, un héroe de la libertad de expresión e información?
Ha cumplido un papel, ha hecho un trabajo al que se le pueden plantear una serie de críticas y ha servido para seguir hacia delante.

Son muchos los trabajos con grandes frutos como los del GAL, Fondos Reservados, fuga de Luis Roldán, escuchas y papeles del Cesid, caso Zabalza, Jesús Gil y la corrupción en Marbella y las investigaciones sobre el 11-M…  los que le llevaron a ser uno de los periodistas mejor considerado. Y ahora, ¿qué le queda por hacer?Intento trasmitir mis conocimientos y experiencia a los estudiantes que empiezan, por eso me encuentro muy a gusto impartiendo clases.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Recomienda este blog!