jueves, 25 de octubre de 2012

'El Traje': Corrupta comedia negra


De entre la desesperación, el trabajo y la risa surge ‘El Traje’, una obra bajo el mando  de Juan Cavestany, director de la vergonzosa película -en sus propias palabras- ‘Borjamari y Pocholo’, y con la actuación de Javier Gutiérrez y Luis Bermejo. Bajo la pretensión de “alertar en un tono de comedia negra, absurda y realista a la vez, sobre cómo el sistema nos obliga a elegir entre ser depredadores o supervivientes”, expresa el director y escritor de la obra Juan Cavestany. Tras ser presentada en ocho ocasiones en el espacio Kubik de Usera,  ‘El traje’ se ha estrenado en el Teatro Galileo de Madrid ayer noche.


La historia transcurre en un centro comercial, cuando el  vigilante de seguridad al que da forma Luis Bermejo, nominado en 2009 al Goya como actor revelación por ‘Una palabra tuya’,   advierte un problema el primer día de rebajas. Una pelea entre una dama y un caballero en la cual el susodicho cliente Javier Gutiérrez, Josemi en ‘Los Serrano’ y el escudero en ‘Águila roja’, es obligado a esclarecer los hechos. “Desde un consumismo voraz y obligado el cliente baja del paraíso que es el centro comercial, hasta el infierno que es la situación en la que viven los personajes”, interpreta Javier Gutiérrez. Los dos personajes se sitúan en el abismo de dos personalidades encontradas y que llevará a la risa y la sorpresa al espectador.

UN MATIZ DE ACTUALIDAD

Tres amigos que se embarcan peligrosamente juntos en una comedia que busca la risa en lo terrible, encontrar la posibilidad de supervivencia en lo aparentemente imposible. Es un viaje a lo más profundo de la realidad social. “Creo que tenemos una obra entre manos muy vibrante, que tiembla, que está viva.”, transmite el director de ‘El Traje’. Una hora y diez minutos de comedia afilada con el drama de la angustia actual. Dos personajes en un espacio cerrado que transcurre en tiempo real de su conversación. Cómo se encuentran, cómo se conocen, qué ha pasado antes y qué va a pasar después.

Una función gramaticalmente urgente que surge de la necesidad de explicar qué ocurre. Javier Gutiérrez advierte cierta obsesión por la trama Gürtel y el cómico personaje de ‘El Bigotes’, y quería que Cavestany escribiera sobre éllo. Y así lo hizo, “pero con personajes de más baja estrofa para el ciudadano”, dice Javier. “Es una comedia estimulante con la realidad, y que obliga al espectador a meterse en la situación y ser activo,  a intercambiar opinión con los compañeros de butaca”, expresa expectante Luis Bermejo ante las palabras de su compañero. Y así continúa explicando que “en toda la función se destila el humor porque ayuda a esclarecer las verdades”.

Podría no ser una inyección de positivismo. Más bien una demostración de desesperación, de que hay una salida. A Juan Cavestany le da miedo el asunto, le parece peligroso, quizá por ello no quiera “hacer teatro para subrayar la angustia, sólo responde a una realidad: La esperanza la tiene que traer cada uno”. 

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