domingo, 14 de julio de 2013

Antonio Najarro: "En Mérida tenéis mucha suerte, es el teatro romano más maravilloso"

Imagen captada tras la rueda de prensa de 'Medea' en el Hotel Mérida Palace.
No fueron sus palabras, ni tan siquiera su mirada, lo que me llevaría a descubrir su esencia. Cuando bailaba, una imagen un tanto graciosa que a la par refinada, me deslumbraba. Me cegaba.  La sinuosidad de sus movimientos era, en definitiva, la consecuencia de que el cuerpo decidiera tornarse en escultura. “Siempre le he dado mucha importancia a la elegancia del movimiento. Todo lo que pueda ser el pellizco de fuerza, todo lo que pueda representar la danza española, me gusta transmitirlo”. El estilo de Antonio Najarro es más que distinguido, es la vanguardia en la dirección del Ballet Nacional de España.

Antonio Najarro(Madrid, 1975) habría sido un joven bailarín. Sus comienzos en la danza se remontan a los orígenes de su familia, a Málaga, donde desde los ocho años ya derrochaba arte. “Me encantaba bailar sevillanas. Me gustaba mucho escuchar música, bailaba en casa, incluso mis padres creían que estaba loco”, confiesa Najarro. Fue razón suficiente para que sus padres decidieran llevarle al Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma, en Madrid. Consiguió Matrícula de Honor en Danza Española, y fue formado en todos los estilos: ballet clásico, escuela bolera, clásico español, folclore, flamenco y danza contemporánea. Pero la verdadera demostración de su valía fue bailando como Primer Bailarín coreografías de maestros como Rafael Aguilar, Antonio Gades, Alberto Lorca o Mariemma, entre otros.

PEQUEÑO: GRANDE

Más tarde (pero no mucho), con 15 años, da comienzo su carrera profesional formando parte de las compañías de danza española más reconocidas como el Ballet Antología, Compañía José Antonio y los Ballets Españoles, o para la Compañía Antonio Márquez, entre algunas de ellas. Sin embargo, su momento más especial llega cuando entra a formar parte del BNE en 1997, y tres años más tarde crece un poco más y se convierte en Primer Bailarín. Pero es su vocación de creador el sello de identidad de Antonio Najarro. Consigue el Primer Premio a la Mejor Coreografía  con ‘Nereidas’ en la octava edición del Certamen Coreográfico de Danza Española y Flamenco de Madrid, donde presentaría también ‘Suspiros del Moro’ en 1995, y después ‘Movimientos reversos’.

Tras crear la Compañía Antonio Najarro en 2002, ha coreografiado cuatro producciones: ‘Tango Flamenco’ ese mismo año, ‘Flamencoriental' en 2006, ‘Jazzing Flamenco’ en 2008, y ‘Suite Sevilla’ en 2011. Igualmente, su calidad llega hasta los grandes del patinaje artístico sobre hielo, donde con su composición ‘Flamenco’ ayudó a obtener Medalla de Oro en los JJ.OO. de Invierno en Salt Lake City de 2002, a la pareja francesa Marina Anissina y Gwendal Peizerat. Aunque el más inesperado fue en 2011, cuando recibe el Premio Max de las Artes Escénicas a Mejor Intérprete de Danza Masculino.

Después de dos años sin bailar, planea dar la vuelta al mundo con los espectáculos que durante este tiempo ha estado montando. Mas luego, pisará las tablas con su estilo tan particular. “Me gusta mucho fusionar. El tango argentino o la danza oriental con el flamenco, igual que el blues o el jazz con flamenco”, relata Najarro. “Podría calificarse lo que hago como algo vanguardista, pero yo con el BNE tengo unas premisas y unos objetivos que es mostrar la danza española, nuestro folclore, la escuela bolera, nuestra danza estilizada, el flamenco”, continúa.

Tal como lo hiciera Margarita Xirgú en 1933 con 'Medea', para Antonio Najarro en 2013 el principio en esta ocasión lo marca el Teatro Romano de Mérida. “Es mágico. Estuve en el teatro al hacerse de noche, y sentí lo que cualquier artista puede sentir. Conozco muchos teatros, y pueden hablar de Roma. Pero desde luego en Mérida tenéis mucha suerte: Es el teatro romano más maravilloso”, cuenta Najarro. El director del BNE habría presentado en la capital extremeña la pieza 'Medea' junto a la Orquesta de Extremadura. Así, por el camino hacia los camerinos continuará sintiendo el cosquilleo tan embriagador de antes de salir a escena, pero por Asia, América y Europa. Perpetuará su dependencia a las tablas, al taconeo. Se abrigará con el olor a bambalinas, con las partituras musicales. Su figura se encerrará en las retinas de miles y miles de espectadores para, así, ser siempre recordado zapateando el suelo de su amado teatro. Y volverá, habiendo conocido la felicidad.

MÉRIDA BAILA

¿Cómo habéis conseguido compaginar el trabajo del BNE con el de la OEx?
A nivel musical es un trabajo muy complejo. Porque las orquestas no están acostumbradas a llevar los ritmos flamencos, como son las seguidillas o los tangos, que son compases desestructurados. Se trata de crear las bases rítmicas flamencas, y que sobre ellas la OEx interpretara el repertorio que tenía. Una vez hecho esto, la orquesta se compagina con los bailarines, y los últimos días se basa en definir lo que ya tenemos. Más rápido, o más lento.

¿Qué tiene de peculiar esta ‘Medea’?
Pues que es llevada desde el punto de vista del flamenco. Es una visión muy visceral de ‘Medea’. Una obra corta, de apenas una hora, que en su día Miguel Narros y José Granero supieron buscar bien los puntos más representativos. Como puede ser la boda, el sacrificio de los hijos… Está muy sintetizada, pero sin embargo de la mejor manera para que entiendas que le pasó a Medea y cuál es su historia.

¿Qué es de Miguel Narros?
¿De la dramaturgia? Absolutamente todo. Ha habido muchos intentos de llevar dramaturgias a la danza española, y en pocas ocasiones realmente se llega a buen puerto. Sin el uso de la palabra. Porque con el lenguaje de la danza española es muy complicado crear una obra teatral compacta, de principio a fin. Y además con exactitud, rigor y calidad para que se entienda perfectamente todo lo que se está diciendo. Y en este caso Miguel Narros lo consiguió en el 84’.

EL PRESENTE DEL PASADO

¿Cuál ha sido la obra con la que más has sentido?
Recuerdo que me movió mucho interpretar  en ‘Carmen’ el papel de Don José, con coreografía de José Antonio Ruiz para el BNE.

¿Un sueño?
Se me está cumpliendo todo gracias a Dios. Mi primer sueño fue ser bailarín, y lo conseguí. Después trabajar con los más grandes, y he tenido la suerte de bailar con Antonio Gades, Mariemma, Alberto Lorca, José Antonio Ruiz… Con todos aquellos que para mí son los más grandes. Luego, tener mi propia compañía, con la que llevo nueve años trabajando por todo el mundo. Más tarde me propuse ser el Primer Bailarín del BNE, y al final fui coreógrafo con 24 años... Son metas que he ido cumpliendo. Y ya, ser director del BNE. Yo creo que mi próximo sueño es que mi dirección sea recordada de una manera positiva para el BNE. Eso me reconfortaría.

A los 24 años coreógrafo del BNE, a los 35, director… ¿Qué ocurría cuando comenzaste?
Yo siempre he sido una persona que se ha puesto muchas metas, y que en realidad me quitaba de otras cosas que ahora, pensando, añoro. Estaba encerrado en un estudio bailando. Y estudiando, porque si no sacaba buenas notas mis padres no me dejaban bailar… Era realmente disciplinado para la edad que tenía, excesivamente obcecado en la danza. Pero creo que eso también ha sido lo que me ha ayudado a llegar hasta donde estoy. Así, desde luego siempre he estado preparado para cualquier oportunidad que me ha llegado. Yo pienso que ha sido el secreto. Siempre que me preguntan qué le diría al bailarín que está empezando, respondo que lo primero es amar la profesión porque es muy dura. Y si realmente te gusta, estar preparado, porque cada oportunidad puede arrastrar otra, y eso es lo que te hace crecer.

¿Crees que te compensa haber dejado de lado una vida que lleva todo muchacho por lo que tienes ahora?
Hombre, estoy donde muchísima gente querría estar y donde yo quise. Estoy muy contento de habérmelo perdido. Quizá en otra vida me hubiera gustado disfrutar más de lo personal pero es que me siento muy realizado.

¿Qué próximos proyectos tienes en mente?
Pues desde hace un año y medio que soy director del BNE hemos puesto tres producciones en pie. Hemos estado creando y creando. En el 2014, entonces, lo que vamos a hacer es seguir con la gira. En China estaremos dos meses, más tarde iremos a EE.UU. y Nueva Zelanda, visitaremos de nuevo Japón, México como parada especial dentro de la gira por América del Sur, y por supuesto, España entera. Lo que intentaré cumplir es uno de los objetivos que marqué para el BNE: que se conozca por todo el mundo como una compañía única.

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