domingo, 13 de julio de 2014

¿Cómo observar el cielo en verano?

              --> El triángulo de verano, las estrellas más visibles en la estación,  está formado por  Vega, Deneb y Altair.
·        -->  El próximo 12 de agosto habrá una de las mayores lluvias de estrellas del año: la famosa lluvia de las Perseidas.

El cielo de Valizas, Uruguay, en la calurosa estación. Fotografía propiedad de Fedaro
Seguro que en más de una ocasión de la época estival has pensado en ir “a ver las estrellas” con alguien especial. Pero llegado el momento, echado en el césped de un parque de la ciudad, piensas: “¡Pero qué digo ahora!”. Si quieres salir del paso, Say Say te enseña algunas claves para ver el cielo en verano, situar las constelaciones y que quedes como un rey con una buena historia sobre los mitos de Orfeo, Némesis o Ganímedes.


En verano, los días son más largos y las noches tardan en llegar. La luz está presente en el día a día, e incluso, mucho tiempo después de la puesta del Sol. Pero desde luego, a pesar del calor, tiene sus ventajas para ser testigo de un verdadero espectáculo. Además de no pasar frío.

Pero sin duda alguna, es entonces cuando la Vía Láctea es protagonista del cielo, la galaxia a la que pertenece la Tierra, junto a unos 200.000 millones de estrellas más. Al estar inmersos en ella, se ve como una débil mancha blanquecina que cruza el cielo de lado a lado. Sin embargo, esta esquiva luz es invisible desde las ciudades y se necesitar alejarse de las grandes urbes para disfrutar del resplandor de la galaxia.

EL TRIÁNGULO DE VERANO

Aunque sin duda alguna, lo que más destaca es el triángulo de verano. Esta figura, que no es una constelación,  está formada por tres estrellas brillantes de tres constelaciones diferentes: Vega,la quinta estrella más brillante del cielo, en Lira; Deneb, a 1800 años luz alejada de la Tierra, es la cabeza del Cisne (Cisne); y Altair, la estrella más brillante de Aquila (el Águila). Durante la noche estas tres estrellas se desplazan desde una posición cercana al zenit del cielo hasta el oeste.

Estas tres estrellas, Vega, Deneb y Altair; son tan brillantes que con frecuencia se pueden ver en el cielo de las ciudades. En una zona oscura se ve la multitud de estrellas que puebla esa zona, por la que también discurre la Vía Láctea.

Estas constelaciones deben su nombre a griegos y romanos, que las relacionaron con sus mitos y creencias. También se contempla el resto de constelaciones y estrellas más llamativas del verano: Antares, en la constelación del Escorpión –al Sur, junto a la de Sagitario–, la Osa Mayor, Cassiopea –al Norte–, Hércules y los fantásticos objetos que en su interior escoden. Además, se observa hacia el Sur a Saturno, muy cerca de la estrellas Spica, a lo largo de todo el verano.

SITUARSE EN EL CIELO

Lo primero que el aprendiz de astrónomo debe saber hacer es situarse bajo el cielo e identificar la Osa Mayor, el carro, o lo que muchas veces se llama el cazo. Mirando al cielo debe ser capaz de localizar una serie de estrellas que tienen forma de cazo de calentar la leche o de un carro. Esta constelación se conoce como Osa Mayor y es visible todo el año.



A partir de ella podremos localizar la siguiente constelación, contando cinco veces la distancia de la base de carro hacia arriba, encontraremos una estrella muy brillante: Es la estrella polar o también llamada polaris. Esta estrella es muy importante porque permanece fija en el cielo, y siempre señala el Norte: El resto de estrellas giran alrededor de ella, durante toda la noche. Los marineros la usaban para orientarse en el mar.

La siguientes constelación que identificaremos es la Osa Menor, que también tiene forma de cazo, la punta del cazo es Polaris, o de carro igual que la Osa Mayor, sólo que invertido y sus estrellas son menos brillantes, por lo que cuesta más trabajo verlo en el cielo, si no está muy oscuro.

ENCUENTRA EL TRIÁNGULO DE VERANO

Una vez que localizado Osa Mayor y Menor, si se mira alto hacia el noreste se ven tres estrellas muy brillante… ¡El triángulo de verano! Para identificarlas en el cielo hay que buscar levantando la cabeza hacia Polaris, cara al Norte, y mirando un poco hacia a la derecha: en seguida aparece Vega, Deneb (la cola del cisne) y  hacia al Este, Altair.

LA LYRA: MITO DE ORFEO

Según la mitología griega, la constelación de Lyra es en honor de la lira de las musas o ninfas inspiradoras de las artes que fue inventada por Hermes, un Dios menor mensajero de Zeus, que se dice protector de los ganaderos, viajeros, poetas y trotamundos. Éste dio a Apolo, hermano gemelo de Artemisa, Diosa de la caza, y Dios de la luz y el Sol; la verdad y la profecía; el tiro con arco, la medicina y la curación; la música, la poesía y las artes…

Un día Orfeo conoce a Eurídice y se enamoran. El día de su boda Eurídice sufre un intento de rapto por parte de un pastor rival de Orfeo, y huye pero en la carrera pisa inadvertidamente una serpiente que le muerde en un pie causándole la muerte. Orfeo, desesperado, decide bajar al inframundo a buscarla. Al llegar pide a Caronte que le lleve en su barca al otro lado de la laguna Estigia, a lo que Caronte se niega.

Orfeo comienza a tocar su lira provocando el embelesamiento del barquero, quien accede a llevarle a la otra orilla. De la misma manera convence al Can Cerbero, el guardián del infierno, para que le abra las puertas. Ya frente al Dios Hades le suplica por su amada, y éste accede embelesado por la lira de Orfeo, pero poniendo como condición que Orfeo no debe contemplar el rostro de Eurídice hasta que hayan salido del Infierno y el Sol haya bañado completamente el cuerpo de Eurídice.

A pesar de sus ansias, Orfeo no volvió la cabeza en todo el trayecto, incluso cuando pasaban junto a algún peligro o demonio, no se volvía para asegurarse de que Eurídice estuviera bien. Llegaron finalmente a la superficie y, por la desesperación, Orfeo volvió la cabeza para verla; pero ella todavía no había sido completamente bañada por el sol, todavía tenía un pie en el camino al inframundo: Eurídice se desvaneció en el aire, y esta vez para siempre. Cuando Orfeo murió, su lira fue puesta por Zeus entre las constelaciones del cielo.

EL CISNE: MITO DE NÉMESIS

En la mitología griega, la constelación representaba varios cisnes legendarios. Así, Zeus se disfrazó de cisne para seducir a Némesis, de la que según la leyenda, nació Helena de Troya. Orfeo fue transformado en cisne tras su muerte, y se dijo que había sido puesto en el cielo junto a su lira por Zeus.

Pero el más conocido es el mito de Némesis, que es a la vez una divinidad y una abstracción. Como divinidad se le atribuye al mito: amada por Zeus, Némesis, que es una de las hijas de Nix –la Noche–, trata de rehuir los abrazos del dios. Para ello, adopta mil formas distintas y acaba metamorfoseándose en oca. Pero Zeus se transforma en cisne y se une a ella. Némesis puso un huevo, que unos pastores recogieron, dándolo a Leda. De este huevo nacieron Helena –quien terminaría provocando la guerra de Troya– y los Dioscuros.

Esta leyenda guarda relación con el valor simbólico de Némesis: Némesis personifica, en efecto, la “venganza divina”. Es la encargada de suprimir toda “desmesura”, como, por ejemplo, el exceso de felicidad en los mortales o el orgullo de los reyes. Sus sanciones tienen usualmente la intención de dejar claro a los mortales que, debido a su condición humana, no pueden ser excesivamente afortunados ni deben trastocar con sus actos el orden del universo.

Es ésta una concepción fundamental del espíritu helénico: todo cuanto sobresale de su condición, tanto en bien como en mal, se expone a la represalia de los dioses ya que tiende a poner en peligro el equilibrio universal; por eso debe castigarse si se quiere que el mundo siga tal como es.

Némesis recibía los votos y juramentos secretos de amor y vengaba a los amantes infelices o desgraciados por el perjurio o la infidelidad de su amante. Se la representa con una corona y a veces con un velo que le cubre la cabeza; suele llevar una rama de manzano en una mano y una rueda en la otra. La cabeza de Némesis se ve coronada en los monumentos griegos y algunas veces sale de ella un asta de ciervo para indicar la prontitud con que da a cada uno lo que le corresponde. 

EL ÁGUILA: MITO DE GANÍMEDES

Esta constelación es en honor al águila, el único animal que es capaz de volar de cara a los rayos del Sol. Fue Zeus quien se convirtió en águila para raptar al joven y bello mortal troyano Ganímedes, de quien se enamoró, y llevarlo al monte Olimpo para servir de copero a los Dioses.

Erictonio, que fue el primero en atar cuatro caballos a un carro, era el más rico de los mortales. Tuvo un hijo llamado Tros, señor de Troya, que tuvo a su vez tres hijos perfectos. Ilo, fundador de Ilia, Asaraco, y el semi-dios Ganímedes, el más hermoso de los humanos. Tros amó a Ganímedes desde lo más profundo de su corazón y dispuso que guardianes y tutores lo cuidasen mientras luchaba, cazaba con los perros o nadaba en las fuertes corrientes de las rompientes del cálido Mediterráneo.

Un día, al mirar desde su trono en lo alto del Olimpo, Zeus espió a Ganímedes, que estaba con sus amigos refrescándose bajo la atenta mirada de sus tutores mayores en los prados del Monte Ida. Instantáneamente, el Rey de los Cielos se prendió de amor por el los muslos del joven troyano. 

Con una rápida sacudida, Zeus se convirtió en una fuerte águila. Se dejó caer directo sobre el mundo de los humanos. Proyectando relámpagos en todas direcciones, el águila majestuosa se abalanzó y agarró delicadamente al joven por sus talones. Los tutores mayores intentaron detenerlo mientras los perros se ponían a ladrar como locos. Sin prestarles mayor atención, el Dios y el joven se alzaron cada vez más alto hasta desvanecerse en el cielo azul.

OTROS ESPECTÁCULOS ESTELARES

Por si no fuera poco, hay que recordar que el próximo 12 de agosto habrá una de las mayores lluvias de estrellas del año: la famosa lluvia de las Perseidas. Promete ser un buen espectáculo al encontrarse la Luna en una joven fase creciente que no impedirá la observación de estos meteoros. Además, el cielo sorprenderá con tres Super Lunas llenas que se van a suceder durante este verano. La primera, este 12 de julio, y después el 10 de agosto y el 9 de septiembre. En junio del año pasado, un fenómeno similar presentó la luna llena un 14% mayor y un 30% más brillante de lo habitual, decía la National Aeronautics and Space Administration (NASA).

El término científico para este espectáculo es "Luna de perigeo". Las lunas llenas varían de tamaño por la forma redondeada de la órbita de la Luna. La Luna lleva una trayectoria elíptica -es decir, que no es un círculo perfecto- alrededor de la Tierra con un lado, "perigeo", cuando se acerca unos 50.000 kilómetros más a la Tierra que el otro, el "apogeo". Las lunas llenas que se producen en el lado perigeo de la órbita de la Luna sorprenden por su gran tamaño y luminosidad, y así ocurrirá tres veces este verano.


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