sábado, 16 de agosto de 2014

'Coriolano' sin alma


Eugenio Amaya ha elegido el texto de William Shakespeare que sólo se ha llevado a escena antes en el Festival de Mérida en 1986. 

Coriolano antes de tomar la ciudad Corioles. Fotografías de Jero Morales.
Fuerza, garra, entusiasmo. Son los tres elementos que hacen falta para que el soldado llegue victorioso desde la batalla hasta Roma. Y llegó. Y triunfó. Ríos de sangre decoraron el suelo por el que corrieron los plebeyos que más tarde aclamaron su nombre. 'Coriolano', la historia del hombre que fue temido, odiado y desterrado, es relatada en suelo extremeño del 13 al 17 de agosto en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.


La obra sólo se ha representado antes en el Festival de Mérida en 1986, con un reparto encabezado por Eusebio Lázaro y Julieta Serrano. Pero esta vez, el montaje que ha dirigido Eugenio Amaya, y con versión de Fermín Cabal, ha entresacado "la esencia del texto de Shakespeare para ponerlo al servicio de un espectáculo poético, épico y lleno de acción, que transmite verdades universales de la historia de la Humanidad", explicaba Eugenio Amaya. "No se ha intentado actualizar ni modernizar la obra, sino de introducir en los textos de Shakespeare palabras que trascienden un momento histórico determinado y se convierten en verdades universales a lo largo de la historia". O al menos, todo eso pretendía la función. 



El texto original consta de cinco actos pero para esta ocasión la compañía extremeña Arán Dramática la ha reducido a dos horas, para un público generalista. Respetando su esencia. Tanto, que los actores se esforzaron en guardar el aire clásico de un texto interpretado para 2.095 personas que asistieron al estreno. Mucha gente que, al apagarse las luces segundos antes de comenzar a escuchar el barullo que formaban los veintitantos figurantes -miembros de la Asociación Emerita Antiqua- del pueblo romano y que daban comienzo a la función, se afanaban entre risas a apagar sus móviles todos a la vez avisados por la grabación que les notificaba el comienzo del acto. 

ACTORES ACTUANDO

Mucho público, pero frío. Por el tiempo. Las bajas temperaturas han marcado las representaciones en esta 60º edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Y 'Coriolano', la penúltima obra de este año, contó con la gélida aparición estelar del protagonista Elías González. El actor se pone en la piel de un joven patricio presionado por el clasismo de la época: Cariolano es superior por el mero hecho de pertenecer a una clase adinerada. Pero el personaje que Shakespeare muestra en esta tragedia no es sólo eso. También es la cólera, la rabia, la insatisfaccón y una espiral de infelicidad ilógica. Su razón, la única y la válida, le guiará hasta el final de esta tragedia. Un bandido vallecano que según avanza la función consigue percibir pinceladas de la realidad. 

Elías González, Maria Luisa Borruel y Elena Sánchez en escena.
La fina y delicada presencia de Volumnia, madre de Coriolano, o sea, Maria Luisa Borruel, rescata la obra dirigida por Eugenio Amaya. La aparición estelar de la actriz no se deja esperar. Volumnia tiene un objetivo: confía e insiste en que su hijo recapacitará y pedirá al pueblo el voto para ser cónsul tal y como lo fue su padre y su abuelo. 

'Coriolano', aparecida en 1607, cuenta con inevitable cercanía histórica la lucha de clases. Los patricios y los plebeyos discuten no sólo por el futuro de Roma, al borde de la destrucción por las continuas guerra, sino por las injusta condiciones de vida de los menos favorecidos del Imperio en contraposición a la vida de lujo y perpetuo respeto de los dirigentes romanos. 

ARGUMENTO

En respuesta a las protestas y tras un encuentro del pueblo con el aristócrata Menenio -o sea, Quino Díez-, los patricios conceden al pueblo dos tribunos que representarán sus deseos en los asuntos públicos, una decisión que provoca la ira del orgulloso militar patricio Cayo Marcio que siente desprecio por la clase baja. En ese momento, estalla la guerra con una vecina tribu italiana, los volscos, que serán derrotados, con la perdida de la ciudad italiana de Corioles gracias al heroísmo de Marcio. Momento en el cual a Cayo Marcio se le concede el nombre de Coriolano como agradecimiento a sus hazañas.
Momento de la batalla de Corioles.
Entonces, Coriolano tiene que tomar la difícil decisión de pedir el voto a su pueblo para ser cónsul, a recomendación de su madre. Esta cuestión despierta una discusión entre los tribunos, que consideran al joven rabioso un enemigo del pueblo romano. Al final, la verdad acaba por aparece y es desterrado. Así, seco de venganza, Coriolano pide asilo en la patria de sus enemigos, los volscos, y hace las paces con su líder, Aufibio -Pablo Bigeriego-, con el que planeará una nueva campaña contra Roma. Su ejército procede a marchar sobre Roma, lanzando ataques y sumiendo a la ciudad en el pánico. Pero cuando un viejo amigo romano le pide misericordia, este se niega a escucharlo. Sin embargo, cuando Volumnia le ruega hacer la paz, Coriolano, tras el conmovedor discurso de su madre, se arrepiente de sus actos y sella su destino: su muerte. 

RESUMIENDO...

Aran Dramática, la compañía encargada de llevar a escena la tragedia, ha sido nominada en los Premios Max 2014 en dos categorías: Mejor Autoría Teatral y Mejor Empresa o Producción Privada de Artes Escénicas por su obra 'Anomia'. Este año ha vuelto al Festival de Mérida tras  su paso en 1997 con 'Electra', al año siguiente con 'Medea' y en 2002 con 'Agripina'. Pero en esta ocasión 'Coriolano', la propuesta de la compañía extremeña, ha tenido algunos sin sabores propios de los nervios o la falta de rodaje. Fuerza, garra o carácter son los elementos clave del alma de un aguerrido y testarudo Coriolano que brillaron por su ausencia. 

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