lunes, 25 de agosto de 2014

Pepe Viyuela: "Devoro el tiempo"

El actor se reencontrará con Paco León en la obra 'El búfalo americano' de David Mamet en 2015.

Fotografía tomada en la sede del Festival de Mérida.

"En el momento en el que se pronuncian "Mérida" en lo que sea, ya estoy totalmente entregado". Esto es lo que responde Pepe Viyuela cuando se le pregunta qué pensó cuando le dijeron si querría venir a representar 'Las ranas' en la 60º edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida junto con Miriam Díaz-Aroca y la cantante Beth


El inquieto actor comenzó su carrera de forma casual, precipitado por sus ansias de crecer. "
Sé que ya tengo una edad y que no me queda mucho. Devoro el tiempo. Quizá por eso madrugo o me acuesto tarde o incluso me encuentro haciendo varias cosas a la vez", confiesa el chiquillo que comenzó a ser conocido tras su actuación en el programa 'Un, dos, tres... responda otra vez'. Allí, Viyuela tenía un número en el que repetía la frase "¿Pero esto qué eeesss?", y se quedaba atascado en una silla.

José Viyuela Castillo (Logroño, 1963) nació el día 2 de julio, y ya debía estar lleno de ilusiones. Actor, poeta, payaso y humorista. "Me hubiera gustado ser cura o fraile, o incluso médico", confiesa Viyuela. Además, añade: "En la infancia crees que lo podrás hacer todo, pero luego te das cuenta de que debes elegir un camino y desechar otros". Y el camino del que fuera Chema en la mítica serie de televisión 'Aida' durante nueve años siempre será recordado. 

En Mérida, desde luego, desde que llegase en 2008 con 'Miles gloriosus' de Plauto, una obra que enamoró al público por la irrisoria sátira de un soldado fanfarrón. Y por los niños, ya que es el vicepresidente de la ONG Payasos sin Fronteras. O también, en cine, por su interpretación en el divertidísimo largometraje 'La gran aventura de Mortadelo y Filemón' en 2003, y de la que tuvo su replica cinco años después con 'Mortadelo y Filemón. Misión: Salvar la Tierra'.

¡Y TAMBIÉN ES POETA!

¿Pero sabías que además en 2011 concurrió a las elecciones municipales de San Sebastián de los Reyes (Madrid) como número trece del partido local Izquierda Independiente, que finalmente obtuvo cinco concejales? Pues ahora ya lo sabes. 

Pero la faceta menos conocida de Viyuela es la de escritor. En 2003 publicó la novela 'Bestiario del circo: el vientre de la carpa'. En su faceta de poeta, ha sido el ganador de la segunda edición del Premio Internacional de Poesía Margarita Hierro con su primer poemario 'Y amarte sin saber'. Así, tiene títulos como: 'Las letras de tu nombre', 'La luz en la memoria' en 2009; o al año siguiente su último libro: 'Silenciario'


LA ENTREVISTA

¿Cómo reaccionaste cuando te dijeron que ibas a volver a Mérida?
Me llamaron en octubre, cuando estaban empezando a preparar el proyecto, y rápidamente dije que sí con una alegría tremenda. Yo a Mérida vengo por Mérida, no tanto por los personajes o la función en la que vaya a trabajar. En el momento en el que se pronuncian "Mérida" en lo que sea, ya estoy totalmente entregado.

Siempre que has venido el público ha respondido muy bien, tanto que ha habido llenos absolutos.
Si no recuerdo mal la última vez no hubo tanta gente. Fue en 2010, pero en esa el público flojeo bastante. Tal vez en la anterior, del año 2008 con ‘Miles gloriosus’ que sí había muchísima gente durante prácticamente durante todos los días. Luego con ‘Antigona de Mérida’ también había gente pero se notó un buen bajón de público, aunque estábamos en 2010 en plena crisis.

Pero ahora con ‘Las ranas’ es un mejor momento…
Espero que la gente sobretodo venga para salir encantada, y no solo por el hecho de que venga mucha gente, sino para que no se sienta defraudada y le encante la función y piensen que le ha merecido la pena venir a vernos.

Y esta obra busca una reflexión. Yo me la sé, pero cuéntamela por favor.
Jeje… Pues bién, ‘Las ranas’ es una pieza que se puede dividir en dos partes. La primera, que es un viaje a los Infiernos.  Y la segunda, en la que se estable un diálogo entre los clásicos Esquilo y Eurípides sobre quién merece estar en el trono que le defina como gran dramaturgo.

Y el mensaje que yo personalmente he extraído de este texto es que cuando uno quiere que algo funcione, tiene que mojarse. En este caso Baco quiere que su teatro funcione, y que el mismo teatro y la sociedad se revitalicen. Por ello, como es necesario, se baja a los Infiernos para buscarlo y contribuir para que funcione.

'HOGAR CUTRE HOGAR'

Te voy a poner una grabación a ver cuánto tardas en reconocerla.
Sí, esa es ‘Cajón desastre’. No... ¡Vaya! Esto era ‘Hogar cutre hogar’. Pero, esté cuál es… Ahora exactamente no lo recuerdo.

Pues es en el que te compras una mecedora.
¡Ah! Pues ahora que me lo dices, sí. Lo recuerdo. Me encontraba una mecedora, y luego tenía una pelea… Sí, esto eran mis inicios en la televisión, dentro de un programa de variedades. Yo tenía un personaje que vivía en un sótano y cada semana llegaba con un objeto diferente. Lo recuerdo con mucho cariño porque entonces era muy joven y tenía que trabajar muy duro para sacar un skech cada semana. Pero era muy estresante.

¿Gratificante?
Pues claro. A toro pasado… Pero entonces sí que es verdad que vivía muy estresado. Porque cada semana tenía que sacar algo nuevo y mantener el nivel era difícil.

OTRAS FACETAS

¡Me alegro! Además de actor, también eres escritor, has participado en política, estudiaste filosofía… ¿Qué te queda por hacer?
Yo creo que me queda por hacer es seguir viviendo conforme a mi forma de entender la vida. Sin abandonar mis principios. Entendiendo que la mejor forma de pasar por este mundo es sin hacer daño a nadie, teniendo la seguridad de trabajar para ofrecer algo a los demás, teniendo firmeza. Luchando, e intentando que el mundo sea un lugar mejor.

“Silencio, principio y final, océano eterno que rasgamos un día con el llanto. Acompañados del grito, espantados del mutismo, entramos en la vida con el escudo del estruendo en la garganta”, esto es una porción del resumen de tu poemario ‘Silenciario’. ¿Qué es este libro?
Sí, esto es de ‘Silenciario’, el último libro de poemas que publiqué. Bueno, en este poema especialmente intento explicar mi visión de la vida. Un gran paréntesis entre dos grandísimos silencios: el de antes de nacer y el de después de morir. Y es en ese paréntesis en el que tenemos el momento, ese breve momento en el que se nos concede la gracia de estar vivos y hacer todo lo que queramos para brillar. Me parece algo mágico, estupendo. Vivimos entre dos silencios infínitos, el de la vida y la muerte.

¿Te falta algo?
Siempre. El ser humano está insatisfecho por naturaleza. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos anhelantes de algo. Siempre nos falta aire y por eso respiramos, o nos falta alimento y comemos tres veces al día. Beber… Nos falta algo y nos enamoramos. La insatisfacción aunque parezca algo negativo mueve el mundo.

¿Pero y a ti?
De momento tiempo, por ejemplo. Sé que ya tengo una edad y que no me queda mucho. Devoro el tiempo. Quizá por eso madrugo o me acuesto tarde o incluso me encuentro haciendo varias cosas a la vez. Por eso debería tomarme las cosas con más calma. Es insatisfacción, siempre busco cosa. Me falta tiempo, calma, cultura, formación… Me faltan muchas cosas.

¿Significa eso que tienes un proyecto?
No, no por eso. Es para vivir. Estas cosas son muy profundas pero es cuestión de que vivimos condenados a morir, y ya no puedo quitarme la idea de la muerte de la cabeza. No porque tenga un proyecto, ni negativo, ni crea que no me dará tiempo. Sino porque no hay tiempo para vivir. Y me gustará tener mucho más, ser dueño del tiempo. Pero es mi anhelo solamente, es algo típico. ‘El retrato de Doriam Grey’, acuérdate.

¡CUÁNTO ÍMPETU, PEPE!

Eso es porque haces muchas cosas.
Quizá sea por eso por lo que me he dado cuenta de que tengo poco tiempo, porque hago muchas cosas. O al revés también vale: por tener poco tiempo hago muchas cosas.

¿En algún momento has pensado que no puedes abarcar?
Sí, hace años me di cuenta de que tenía que elegir. En su momento decidí ser actor, pero también querría haber sido médico, o ingeniero, o piloto… Pero te das cuenta de que en la vida todo no lo puedes hacer. Te olvidas de lo que pensabas de pequeño de que todo se podía para elegir.

¿Qué camino desechaste?
Fue uno. Hubo un tiempo en mi juventud que quise ser cura o fraile. También pensé en ser médico. Incluso me hubiera gustado dedicarme a viajar…

Tenía que preguntártelo: ¿Qué va a ser del frutero?
El frutero se irá acomodando en el espacio de la memoria. Habrá gente que se acuerde y otra que no. Desde luego lo que le queda a Chema es tener ese espacio en el recuerdo, en el mío y en el de todo el que quiera. Son 9 años en los que he disfrutado muchísimo con este personaje, y yo por lo menos seguiré carteándome con él y deseándole lo mejor.

Os parecéis un poco, ¿no?
Bueno, pero él estudio filología. En cierto sentido un poco. Chema es bondadoso, y a mí me gustaría ser mejor persona. Él es perseverante, no se rinde ante las adversidades. Tiene muchas cosas que me gustaría a mí poseer.

¿DESCONFIAMOS?

“La desconfianza es la madre de la seguridad”, dice Aristófanes. Y en estos tiempos más que nunca, por el dinero y por cómo se viven las cosas. ¿Tú qué piensas?
Desde luego yo no quiero ir desconfiando por la vida. Si me dan una patada, prefiero pensar que ha sido el otro el que lo ha hecho mal. Es mejor confiar en la humanidad e ir haciendo las cosas bien. Pero también es verdad que la confianza plena no es algo digno para el ser humano. Por eso un toque de desconfianza también es cierto que sí es bueno, para que no nos engañen tanto y no pequemos de ingenuos. Supongo que Aristófanes nos invitaba a tener un ojillo abierto y vigilar lo que tenemos a nuestro alrededor.

También es cierto que en estos tiempos que corren de crisis, hemos confiando muchísimo. Y me refiero a los temas de corrupción. Hemos confiado muchísimo en la administración y en que los gestores de lo público eran honrados. Y después resulta que no teníamos el sistema adecuado para detectar los sinvergüenzas que han estado metiendo la mano. Entonces, en ese sentido Aristófanes sí que tenía la razón de que deberíamos haber desconfiado un poco para construir un sistema de leyes suficientemente rígido como para evitar este tipo de situaciones de que maleantes campen a sus anchas. Lamentablemente hay que tener un punto de desconfianza para estar más seguro.

¿Qué otros planes laborales tienes entre manos?

En noviembre empiezo a ensayar ‘El rinoceronte’ de Eugène Ionesco, dirigido por Ernesto Caballero en el Centro Dramático Nacional, en la que me acompañará Fernando Cayo. Y en enero empiezo a ensayar, para que se estrene a finales de febrero, ‘El búfalo americano’ de David Mamet, dirigido por Alfredo Sanzol, en el cual voy a estar compartiendo escenario con Paco León. Una bonita forma de reencontrarnos en una función en la que ya sueño con ella. 

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