viernes, 3 de julio de 2015

Ana Belén y Medea comienzan el Festival de Mérida

El estreno de 'Medea' se presenta con la elegante interpretación de la actriz Ana Belén, la ovación de Consuelo Trujillo y la fuerza de Adolfo Fernández.

Imagen del fotografo Jero Morales. 

Medea era una mujer desgarrada por el dolor. Su marido, Jasón, un antihéroe incomprendido. Y entre ellos, un drama que vomita tragedia. Así es el argumento de la obra que abre la 61º edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. 'Medea', dirigida por José Carlos Plaza y protagonizada por Ana Belén, es el entrante y a la vez plato principal.


Si ya lo dice el eco en la ciudad: "La magia comienza de noche". Cuando cae el Sol y empiezan a enfriarse las piedras del Teatro Romano de Mérida, el mismo momento en el que los acomodadores comienzan a colocar los cojines en el graderío donde ciudadanos de cualquier lugar toman asiento. Justo después. A las once de la noche, aparece. Élla. Medea, dígase Ana Belén, gritando y llorando tras el portón que preside la escena del Romano. 

Pero antes, Ana Belén disfruta del ambiente del  backstage emeritenses. "Cada uno tiene su ritual. Pero a mí lo que me relaja es estar pronto en los camerinos y hablar, con algo de música. Preparar el vestuario poco a poco sin nervios... Es como ponerse el traje de torero: según vas incorporando elementos los vas haciendo tuyos", comenta la actriz y cantante dos veces nominada al Grammy Latino. Así, relata que le tranquiliza "llegar a tiempo a los camerinos y charlar con los compañeros mientras escuchan música". Y, añade, que "cualquier canción". 

Luego en escena es otra cosa. Se convierte en la protagonista de una tragedia histórica. "Es curioso ver como hoy en día seguimos cayendo en los mismo errores", relata la actriz en la rueda de prensa de presentación de la obra. La mujer enloquece y hace que su marido, Jasón, desaparezca de su vida. O al menos, en cierta manera, ya que es el desvarío del personaje de la cultura griega el que construye el recelo que empuja a Jasón a querer casarse con Creusa, hija de Creonte, y abandonar así también a sus dos hijos que crió Medea.

Pero el personaje agorero del drama, la nodriza, interpretado por la andaluza Consuelo Trujillo, enamoraron al público asistente. El público le regala un aplauso incluso más intenso que el ofrecido a la protagonista. Bien merecido. Y es que, en realidad, la atención y las risas se las llevaba este personaje secundario en cuanto aparecía entre las columnas del Teatro Romano.

LA VISIÓN DE JASÓN

"Este Jasón con respecto a otros Jasones que yo he podido ver, tiene la figura del antiheroe muy subrayada", explica el actor que aparece en series como 'Aguila Roja' o 'Byb', Adolfo Fernández. Así, prosigue: "Jasón son dos Jasones. El joven, intrépido, el que se sube a la nave Argo para conquistar vellocinos. Y luego el viejo, la segunda parte, el que llega a una tierra que no es suya, desterrado y despojado de lo que no es suyo y destinado a ser político. Él mataría a Creonte y a toda su estirpe pero como no puede decide casarse con Creusa. Al final decide formar otra estirpe con Creusa, le ofrece una vida burguesa y una buena educación para los hijos, un futuro en definitiva".


"Esta es la gran tragedia griega que más veces se ha representado en el Festival de Mérida, interpretada por grandes actrices como Margarita Xirgú o Nuria Espert", declara 
Jesús Cimarrodirector del Festival de Mérida. Y aunque ha sido catorce veces presentada, hoy son dos las veces que aparece en escena el camisón blanco que viste la interprete. La primera fue con Electra, y ahora con Medea. Y de bien seguro que no será esta la última vez que se representa. Al menos, en esta edición, hay otra versión, de Séneca, programada para el próximo 15 de julio.

LA AUTENTICIDAD DEL DIRECTOR 

La dirección de José Carlos Plaza se hace notar, porque es indiscutible que tiene un sello de identidad muy diferente. José Carlos Plaza propone una espectacular puesta en escena, apoyado en una fuerte escenografía y en la tecnología del mapping, para recrear el mito de esta mujer que tras sentirse traicionada por su pueblo y por su marido, Jasón, y que llega al límite de asesinar a sus propios hijos para obtener su venganza. "Medea llega a nosotros como un mito. El mito del desequilibrio. En 'Medea' se rompe el equilibrio que los valores occidentales plantean entre el mundo femenino y el masculino", señala el director José Carlos Plaza.

Un desequilibrio que ya se marcaba desde el comienzo del espectáculo cuando avisaba la hechicera Medea que "la venganza será peor que el agravio". Y el final, que no se puede revelar o al menos si incitar a que acuda usted mismo a ver cómo termina la función. ¿Apetece?

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